FabBRICK, un ladrillo hecho a base de ropa reciclada

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Por: Sarah Camhi Wolf

Mundialmente, el 20% de toda la producción de desechos viene de la industria textil y de la moda. Solamente en Europa, se desechan aproximadamente 4 millones de toneladas de textiles al año

Ahora es posible darle un uso nuevo a la ropa que de otra manera terminaría en un vertedero. La arquitecta Clarisse Merlet, creadora de FabBRICK, ideó una manera totalmente innovadora de reutilizar las prendas de vestir: creando ladrillos a base de los textiles que han sido previamente tirados a la basura. 

Mundialmente, el 20% de toda la producción de desechos viene de la industria textil y de la moda. Solamente en Europa, se desechan aproximadamente 4 millones de toneladas de textiles al año. 


Desechos textiles

Desechos textiles

Toda la basura generada normalmente termina en vertederos, en donde se puede demorar hasta 200 años en descomponerse, dependiendo de los materiales utilizados para su fabricación. Merlet estaba investigando nuevos materiales de construcción cuando se le ocurrió la idea de fabricar ladrillos a base de textiles reciclados y pegamento ecológico como una manera de reducir la polución producida por esta industria, ya que la mayoría de la ropa está hecha a base de materiales sintéticos y no biodegradables, como el poliéster y el nylon. El resultado de esta idea fue el nacimiento de FabBRICK, ladrillos hechos a base de ropa reciclada que responden bien al fuego y resisten la humedad, además de ser muy buenos aislantes al calor o al frío, e incluso al sonido. 


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En Francia (donde vive Merlet), hay contenedores en las calles destinados a recoger ropa usada en buen o mal estado para su posterior reciclaje. FabBRICK recibe los textiles despedazados de una compañía que se encarga de recolectarlos, hechos de ropa que estaba en muy mal estado y que no podía revenderse. El proceso para obtener un ladrillo FabBRICK comienza al escoger el color de los textiles que van a ser utilizados para hacer el ladrillo. Merlet explica que la tela denim, al ser hecha 100% de algodón, se usa muchísimo, por ser la mejor para aislar tanto el clima como el ruido. Después, se pesa la cantidad deseada de textiles (para que cada ladrillo pese lo mismo) y se mezcla con el pegamento ecológico, hecho de ingredientes de origen biológico y no contaminantes. Este pegamento también asegura que los ladrillos sean impermeables y resistentes al fuego. Luego, los ladrillos se deben comprimir con una máquina que, por cierto, inventó ella también. Esta no usa ningún tipo de energía y se usa manualmente, de manera mecánica. 


Merlet en proceso de producción de ladrillos FabBRICK

Merlet en proceso de producción de ladrillos FabBRICK

Los ladrillos se dejan secar (de manera natural) por dos semanas, y luego estarán listos para su uso. Desde que empezó este proyecto, Merlet ha fabricado 17,000 ladrillos, que equivalen a 8 toneladas de textiles reciclados. Actualmente se están utilizando para decoración, o para construir paredes de partición y muebles, pero Merlet sigue investigando para lograr que los ladrillos FabBRICK puedan ser usados como un verdadero material de construcción y usados para soportar la estructura interna de casas y edificios.

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